top of page
Buscar

Nuevo estudio revela eficacia del vapeo en la lucha contra el tabaquismo

Un reciente estudio llevado a cabo en China ha puesto de manifiesto la efectividad de los cigarrillos electrónicos en comparación con la vareniclina, un medicamento recetado, y la terapia de reemplazo de nicotina tradicional.


Dirigido por el Dr. Hao-Xiang Lin, del Instituto para la Salud Global y el Desarrollo de la Universidad de Pekín, y contando con la colaboración de especialistas de renombradas instituciones de China e Inglaterra, incluido el prestigioso Peter Hajek, este estudio adopta un enfoque multidisciplinario para abordar la lucha contra la adicción al tabaco y abre un nuevo horizonte para aquellos que buscan liberarse de la adicción al tabaco.


Con una metodología rigurosa y un enfoque multidisciplinario, los investigadores han explorado alternativas viables y efectivas para la cesación del tabaquismo, ofreciendo esperanza a millones de personas que luchan por dejar el hábito en todo el mundo.

Entre las instituciones participantes se encuentran el Departamento de Control del Tabaco y Prevención de Enfermedades Respiratorias del Centro de Medicina Respiratoria del Hospital de Amistad China-Japón, el Instituto Wolfson de Salud Poblacional de la Universidad Queen Mary de Londres, junto con otras destacadas organizaciones en el campo de la medicina y la farmacología tradicional china.


El estudio se presenta como un nuevo paso significativo en la exploración de alternativas para dejar el hábito del tabaco, ofreciendo esperanza a quienes buscan escapar de la adicción al tabaco. 


Detalles del estudio

El objetivo fundamental era evaluar la eficacia de los cigarrillos electrónicos frente a la vareniclina, un medicamento prescrito para cesar el consumo de tabaco, y frente a la terapia de reemplazo de nicotina, tal como el chicle de nicotina. En esencia, los investigadores buscaban determinar si los cigarrillos electrónicos podrían igualar o superar la efectividad de la vareniclina y ser más beneficiosos que los métodos tradicionales de reemplazo de nicotina en el proceso de dejar de fumar.


El estudio se desarrolló en China, un país donde el acceso y uso de medicamentos para dejar de fumar, así como de cigarrillos electrónicos, son significativamente inferiores en comparación con los países occidentales. Esta característica se identificó como una ventaja para la investigación, ya que minimizaba la probabilidad de que las expectativas previas de los participantes sobre la eficacia de los tratamientos pudieran influir en los resultados del estudio (situación conocida como «efectos de expectativa»). Además, se reducía el riesgo de que los participantes recurrieran al uso de productos no asignados durante el estudio, lo cual podría comprometer la integridad de los datos al contaminar los grupos del ensayo.


Esta precaución contrasta con las complicaciones observadas en un reciente estudio en el Reino Unido que examinaba los cigarrillos electrónicos frente a la terapia de reemplazo de nicotina en mujeres embarazadas que buscaban dejar de fumar. En aquel caso, el uso de productos no asignados durante el estudio representó un desafío significativo.


La metodología de este estudio chino se basa en un ensayo clínico aleatorizado, asegurando que la asignación de los participantes a uno de los tres grupos de tratamiento fuera completamente al azar. Este enfoque elimina cualquier sesgo potencial que pudiera surgir de las preferencias personales o elecciones de los participantes. Además, al tratarse de un ensayo clínico multicéntrico y abierto de tres brazos, tanto los investigadores como los participantes tenían pleno conocimiento de los tratamientos aplicados, promoviendo una transparencia total en el proceso de investigación.


La elección de esta metodología permitió comparar tres intervenciones distintas diseñadas para facilitar el proceso de dejar de fumar. Para mantener la integridad y adherirse a los estándares éticos del proceso de investigación, el ensayo fue supervisado de forma independiente por el Hospital de Amistad China-Japón y contó con la aprobación de los comités de ética de investigación de todos los centros involucrados. Dicha aprobación juega un rol crucial en la protección de los derechos y el bienestar de los participantes, además de asegurar el cumplimiento de las normativas éticas.


El estudio abarcó siete lugares diferentes dentro de China, incluidos hospitales de prestigio en Beijing y Wuhan. La decisión de seleccionar múltiples ubicaciones fue estratégica, pues permitió reunir una muestra diversa y representativa de participantes. La captación de estos se realizó mediante una variedad de canales, incluidos los sitios de ensayos clínicos, publicaciones en periódicos locales, eventos comunitarios, plataformas en línea y referencias de otras entidades médicas. Esta táctica de reclutamiento garantizó la participación de individuos de distintas procedencias, favoreciendo así la validez de los resultados del estudio.


Para participar se establecieron criterios específicos que debían cumplir los candidatos: ser fumadores regulares de al menos diez cigarrillos diarios durante más de cinco años, presentar niveles de monóxido de carbono en el aliento de nueve partes por millón o superiores, tener entre 25 y 45 años de edad y mostrar una motivación genuina por dejar de fumar. Estos requisitos aseguraban que los participantes mantuvieran un patrón de consumo de tabaco considerable y estuvieran realmente comprometidos con el objetivo de cesar dicho consumo.


Además, se establecieron criterios de exclusión para proteger la salud de los participantes y la integridad de los resultados del estudio: se excluyó a mujeres embarazadas o lactantes, personas que habían usado medicamentos para dejar de fumar en los últimos treinta días, usuarios de cigarrillos electrónicos por más de siete días, individuos con historiales de enfermedades psiquiátricas graves, aquellos no dispuestos a utilizar los productos proporcionados por el estudio o con diagnóstico actual de cáncer o en remisión por menos de un año.


En lo que respecta al grupo asignado a la terapia de reemplazo de nicotina (TRN), se les suministró chicle de nicotina de Johnson & Johnson durante 12 semanas, complementado con un folleto explicativo sobre su uso. El chicle de nicotina se seleccionó por ser la forma más popular de TRN en China. Cada mes, los participantes recibían tres cajas de chicle, cada una con 105 piezas, con la opción de solicitar más si era necesario.


Siguiendo las directrices clínicas chinas para la cesación del tabaquismo y la información proporcionada en el etiquetado del producto, los participantes que fumaban hasta 20 cigarrillos al día recibían chicles de 2 mg, mientras que aquellos que consumían más de 20 cigarrillos al día obtenían chicles de 4 mg. Se instruyó a los participantes para consumir entre ocho y doce chicles diarios durante las primeras seis semanas, entre cuatro y ocho chicles durante las semanas séptima y octava y entre dos y cuatro chicles en las últimas cuatro semanas. El propósito era alcanzar la cesación completa del tabaco a partir de su fecha objetivo para dejar de fumar (TQD).


Seguimiento a los participantes

Todos los participantes del estudio, sin importar el grupo en el que estaban, fueron invitados a unirse a un foro de apoyo en WeChat, una aplicación de mensajería. La idea era que pudieran compartir sus experiencias sobre dejar de fumar y ofrecerse apoyo mutuo a través de mensajes de texto. WeChat también se utilizó para programar citas del estudio y enviar recordatorios de estas. No se proporcionó otro tipo de soporte conductual.


Al inicio del estudio, se recopilaron datos demográficos e historial de fumar de los participantes, incluyendo edad, sexo, etnicidad, educación, estado civil, ingresos, estado de salud, edad de inicio del hábito de fumar, cantidad de cigarrillos fumados por día e intentos previos de cesación. También completaron el Test de Fagerstrom para la Dependencia de la Nicotina, la Escala de Ansiedad y Depresión Hospitalaria y el Test de Evaluación de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Se tomaron medidas objetivas como peso, altura, presión arterial, frecuencia cardíaca y lectura de CO espirado.


En cada seguimiento, los participantes informaron sobre su estatus de fumador, síntomas de abstinencia usando la Escala de Abstinencia de Nicotina de Minnesota, la utilidad del producto asignado para dejar de fumar (en una escala de 4 puntos), el uso de los productos asignados y no asignados y, en el brazo de los cigarrillos electrónicos, problemas con la calidad del producto. 


También se les preguntó si habían experimentado alguno de los siguientes síntomas desde la visita anterior: sueños anormales, inquietud, irritabilidad, úlceras en la boca, aumento del apetito, boca seca, dolor de cabeza, aumento de peso, náuseas, infección del tracto respiratorio superior, estreñimiento, temblor de manos, fatiga, insomnio, mareos y dificultad para concentrarse. Además, se recogieron lecturas de CO y peso y se repitieron los cuestionarios de la Escala de Ansiedad y Depresión Hospitalaria y el Test de EPOC. La presión arterial y la frecuencia cardíaca se midieron solo en la sesión de 6 meses.


Resultados clave

De un total de 1.338 candidatos evaluados, 1.068 fueron seleccionados y distribuidos aleatoriamente en tres grupos distintos, cada uno con uno de los métodos de cesación mencionados. Los resultados tras seis meses de seguimiento revelaron datos fascinantes: los cigarrillos electrónicos y la vareniclina emergieron como las opciones más efectivas, superando significativamente al chicle de nicotina en términos de tasas de abstinencia sostenida. 


Notablemente, los cigarrillos electrónicos demostraron ser tan eficaces como la vareniclina, con tasas de abstinencia del 15,7 % y 14,2 % respectivamente, en comparación con el 8,8% del chicle de nicotina. Este hallazgo subraya la efectividad de los cigarrillos electrónicos, no solo equiparándolos con la vareniclina, sino ofreciendo una alternativa más efectiva que el chicle de nicotina. 


Un aspecto destacado del estudio fue la alta adherencia al tratamiento, especialmente notable en el grupo de los cigarrillos electrónicos, donde una gran mayoría de los participantes continuó utilizando el producto a lo largo de todo el estudio. 


En cuanto a la seguridad, los tres métodos demostraron ser generalmente seguros, con efectos secundarios menores y poco frecuentes, como irritación de boca y garganta para los cigarrillos electrónicos y el chicle de nicotina, y náuseas para la vareniclina.


A pesar de lo anterior, el uso continuo de cigarrillos electrónicos después de dejar de fumar por parte de un grupo significativo de participantes plantea interrogantes sobre los beneficios y riesgos de este enfoque a largo plazo. Aunque el uso de cigarrillos electrónicos probablemente conlleva menos riesgos para la salud que fumar tabaco, según los autores, persisten las preocupaciones sobre los posibles efectos adversos a largo plazo.


En resumen, el estudio sugiere que tanto los cigarrillos electrónicos como la vareniclina son opciones prometedoras para quienes buscan dejar de fumar, ofreciendo una luz de esperanza frente a la adicción al tabaco. La baja incidencia de efectos adversos refuerza la seguridad de estos métodos como herramientas de cesación.


En este ensayo clínico aleatorizado que involucró a participantes con poca experiencia previa en tratamientos para dejar de fumar y que ofreció solo un apoyo conductual mínimo, se encontró que los cigarrillos electrónicos fueron tan efectivos como la vareniclina y más efectivos que el chicle de nicotina como ayuda para dejar de fumar. Este resultado sugiere la potencial utilidad de estos dispositivos como una herramienta de cesación, pues los posiciona junto a la vareniclina, una opción de tratamiento bien establecida. La superioridad de los cigarrillos electrónicos sobre el chicle de nicotina destaca la importancia de considerar alternativas innovadoras en los esfuerzos para combatir la adicción al tabaco. 


Para saber más

Lin H, Liu Z, Hajek P, et al. «Efficacy of Electronic Cigarettes vs Varenicline and Nicotine Chewing Gum as an Aid to Stop Smoking: A Randomized Clinical Trial». JAMA Intern Med. Published online January 29, 2024. doi:10.1001/jamainternmed.2023.7846


Fuente: Este artículo fue traducido y adaptado al español por el equipo de Vaping Today.

72 visualizaciones0 comentarios

Comments


bottom of page